Tres amigos emprenden un viaje en automóvil por el campo en busca del padre alienado de uno de ellos, quien vive aislado en una cabaña en lo más profundo del bosque. Lobo busca enfrentar a su patriarca, abrir nuevamente viejas heridas y tal vez, aferrándose a algún hermoso recuerdo borroso de él, encontrar algo de redención para ambos.

En tono melancólico y contemplativo pero muy intenso por momentos, “Old Fangs” es un bello road movie comprimido, un doloroso viaje de auto-descubrimiento cuyo fin es conquistar a un fantasma del pasado. El conflicto generacional, la “lucha” eterna entre padre e hijo, se trata con gran delicadeza y ambigüedad, el tono perfecto para transmitir la paradoja del padre tierno y tenaz al mismo tiempo. A veces es proveedor cariñoso, pero siempre en última instancia será depredador.

Tal vez no tiene nada que ver, pero copio un texto que leí por primera vez en la maravillosa novela “Into the Wild” de Jon Krakauer (después adaptada eficazmente al cine por Sean Penn, musicalizada magistralmente por Ed Vedder). El texto es un extracto del poema “The Dead Father”, de Donald Barthelme. Recuerdo cuando lo leí por primera vez. Me estremeció hasta los huesos.

“Have you noticed the slight curl at the end of Same II’s mouth when he looks at you? (…) He is mad about being small when you were big, but no, that’s not it. He is mad about being helpless when you were powerful, but no, not that either. He is mad about being contingent when you were necessary, not quite it. He is insane because when he loved you, you didn’t notice.”

Acá el trailer del precioso cortometraje dirigido por Adrien Merigeau, primero del artista de fondos del fantástico largometraje de 2008, “The Secret of Kells”. Para ver el cortometraje completo en su Vimeo, click acá.

En un futuro distante, un matrimonio entre un ratón abusivo y una gata masoquista se rompe cuando el abuso doméstico alcanza sus máximas consecuencias. A raíz de ello, el ratón violento y desconsiderado intenta cambiar y reinventar su propia relación, pero parece ser demasiado tarde para reconquistar a su frágil esposa gata. En el borde entre la imaginación y la memoria, las proyecciones del idílico pasado, el presente tormentoso y del futuro posible se mezclan para narrar esta historia de amor, conflicto y finalmente de amor otra vez.

Esta es básicamente la historia ambigua que cuenta “Please Say Something”, exitoso cortometraje de 2009 del irlandés David O’Reilly. Imágenes y sonidos que recuerdan a un videojuego de computadora personal de los años ochentas, repasamos una improbable relación de pareja, sus mejores momentos, los más cotidianos y los peores y más complicados también, en una especie de resumen sensorial de una relación amorosa de principio a fin.

Sin mucho más que decir (pues este trabajo habla por sí solo y lo ha logrado todo), este es el tipo de trabajo que me parece más interesante. No busca cumplir estándares estéticos tradicionales aburridos. No considera una estructura narrativa convencional y fácil. No tiene reservas al explorar los espacios vacíos en las historias, creando algo que no todo mundo pueda entender o disfrutar. Añade valor al hecho de no ser para todo público, pero no por sus temas, sino por sus estructuras y decisiones estéticas y narrativas. No tiene miedo a ser original y diferente.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.