En 1969, un adolescente de 14 años fanático de los Beatles, armado con una grabadora, entró sin permiso una habitación de un hotel en Toronto y convenció a John Lennon para entrevistarlo. Treinta y ocho años después, la voz original de la Morsa se escucha mientras se pintan animadas libremente sus ideas atemporales sobre la política, la guerra, la paz y la responsabilidad individual para cambiar el mundo que nos rodea.

Jerry Levitan, quien fuera alguna vez ese intrépido adolescente, es ahora el productor de “I Met the Walrus”, este pseudo-documental animado dirigido por John Raskin que utiliza esa peculiar grabación como hilo narrativo. La mítica voz de Lennon da origen una serie de animaciones abstractas que fluyen de una a otra sin regla alguna, como fluye libremente el pensamiento político idealista de una de las figuras musicales más importantes de la historia.

Acá el genial cortometraje de 2008, para mí un ejemplo de las posibilidades gráficas y narrativas infinitas que supone la animación como decisión creativa, así como un homenaje póstumo hermoso a un gran hombre a tres décadas de su inesperada muerte.

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