Una escalofriante melodía nos da la bienvenida al fantasmal pueblo de Millhaven, en donde una joven adolescente canta en voz tétrica sobre hechos horrendos de tortura y asesinato a sangre fría. Aquí en Millhaven, Lottie nos reitera una y otra vez, todas las pequeñas criaturas de Dios han de morir.

“Millhaven” del polaco Bartek Kulas es una de las piezas más inquietantes que he visto últimamente. Una balada demente, compuesta originalmente por Nick Cave y ahora interpretada por Katarzyna Groniec, es el hilo conductor de esta oscura narración, más un video musical que un cortometraje, ejecutado a la perfección en ritmo, atmósfera y eficaz animación.

La joven y aparentemente inocente Lottie es testigo y cronista de hechos terribles y crímenes inconfesos. Poco a poco la tensión crece, la intensidad aumenta, la noche se vuelve aun más oscura. La tenue e inocente voz que nos guía se vuelve inestable y aterradora. Finalmente, casi a gritos, Lottie revela la verdad última de los hechos, la razón por la que estamos todos aquí, la misma por la que nadie saldrá con vida de este pueblo.

La, la, la, lala. Aquí hasta los más pequeños hijos de Dios han de morir.

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